BERNAL ES GM: SE ROMPE LA BARRERA MENTAL

El siguiente contenido de interés, que ha llegado a nosotros gracias a los buenos oficios del señor Mauricio Castro Solano, tiene un tinte muy especial.  Se trata de una serie de datos biográficos del Gran Maestro Bernal González Acosta.  Pero va más allá: hay un claro mensaje de superación personal y una lección para todos los ajedrecistas costarricenses, desde maestros internacionales hasta los más principiantes.  Se nos plantea un reto, más allá de los trillados y falaces argumentos relacionados con la edad de los ajedrecistas.  El reto es muy simple: para triunfar hay que proponerse metas y trabajar para obtenerlas.  Esta es una historia de éxito, una historia para emular.

MI Alexis Murillo Tsijli
Campeón Nacional de Ajedrez

Bernal González analiza sus 29 años como ajedrecista
“SE HA DESTRUIDO LA PRINCIPAL BARRERA, LA MENTAL”
Con el título de Gran Maestro en sus manos, el tico repasó una vida de tablero que lo ha llevado
por más de 35 países y le ha enseñado que toda meta se puede alcanzar si se acompaña de un
esfuerzo serio y responsable. Desde aquellos días en que todo San Ramón, su tierra, juntaba
dinero para pagar un tiquete de avión, hasta el día de hoy que sueña ver a Costa Rica con al
menos 3 Grandes Maestros al servicio del país.
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Bernal Gabriel González Acosta nació un 10 de junio de 1973 en el puro corazón de San Ramón,
a no más de 200 metros del Parque Central, por eso cuando se le pregunta no duda en responder
que es ramonense hasta la médula. De primero a tercero de escuela estuvo en la Jorge
Washington, cuarto y quinto en la Santa Elena Monte Verde, sexto grado y el colegio completo
fue alumno del Colegio Patriarca San José de San Ramón: ramonense por los cuatro costados, no
hay duda.
Su mamá, doña Margarita Acosta, es quien le enseña a mover las piezas del ajedrez, por eso ya a
los cinco años sabía qué hacer con todas. A partir de los cinco años y hasta los 12, fue su papá,
don Bernal González Ramírez, el encargado de enamorarlo del tablero. La motivación de papá
dio sus frutos y en sexto grado se animó a participar en su primer torneo ajedrecístico en el
Centro de Cultura Social de San Ramón, ahí comenzó todo, ahí nació la pasión y floreció el amor
por un deporte que lo tiene 29 años después más enamorado que nunca, porque aquellos días de
la primera competencia “los viví con mucha intensidad y le tomé por primera vez un real gusto al
ajedrez”. Quedó segundo, esa alegría lo marcó de por vida.
No tardó medio segundo en recordar que comenzó a jugar ajedrez en agosto de 1986, tampoco
tardó un segundo en agregar que su primer rival fue Henry Quesada un vecino de la zona. “Lo
recuerdo como si fuera hoy porque en ese torneo del Centro de la Cultura comenzó todo”.
Cuando dice todo, se refiere a un matrimonio con el ajedrez que lo ha llevado por más de 35
países en 3 continentes durante 29 años, en América: todo Centroamérica, República
Dominicana, Cuba, Puerto Rico, Jamaica, Colombia, Panamá, Ecuador, Venezuela, Brasil,
Argentina, Bolivia, Estados Unidos y México; en Europa: España, Francia, Inglaterra, Italia,
Alemania, Suiza, Suecia, Noruega, Holanda, la antigua Yugoslavia, Hungría, Grecia, Rusia (la
parte europea), Turquía; en Asia: India, Rusia (la parte asiática) y Rumanía.
EL PRIMER TÍTULO A LOS 16 AÑOS
Con 16 años se ganó su primer campeonato nacional mayor, corría 1990 y el país no terminaba
de entender cómo un chiquillo le hacía jaque mate a la crema y nata, hasta ese momento, del
ajedrez tico, nadie daba crédito cómo logró derrotar a rivales que le doblaban la edad, algunos, hasta la triplicaban. De hecho es el costarricense más joven que ha ganado el título nacional
mayor hasta el día de hoy.
Desde 1988 que juega a nivel federado ya no ha parado de ganar, justo ese mismo 88 festejó el
Campeonato Nacional para menores de 16 años (conocido como Campeonato Cadete) y salió por
primera vez del país, a Puerto Rico, a un Panamericano en el que finalizó en la cuarta posición.
Ya para ese entonces nadie lo podía detener en su pasión por el tablero.
Recuerda de aquellos primeros días y todavía muchos otros de los años noventa que su gente de
San Ramón hacía colectas casi de casa en casa para ayudarle en la compra de tiquetes de avión
para que participara en eventos internacionales, por eso jamás olvidará como su pueblo siempre
le tendió la mano, incluso cuando no había ganado nada más que su alegría y pasión por el
ajedrez. “Mi carrera en el ajedrez se ha construido gracias a la ayuda de muchas personas que
nunca me dejaron solo”. Los ramonenses vieron los primeros frutos cuando Bernal se convirtió
en el primer Maestro Internacional de la historia de Costa Rica, en 1993. “Guatemala y
Nicaragua tenían Maestro Internacionales y nosotros no, se nos convirtió en una gran meta,
todavía no había cumplido los 18 años”.
LO GANÓ TODO
Bernal y el ajedrez se enamoraron a primera vista por eso su inicio fue meteórico, explotó pronto
y productivamente: título nacional mayor en 1990, 1991 y 1993; en el 92 se ganó su título de
Maestro FIDE (Federación Internacional de Ajedrez por sus siglas en francés) y en el 93 el de
Maestro Internacional. Fue una etapa que arrancó en el 88.
“Digamos lo gané todo. Gané todo lo que se podía ganar en Costa Rica para ese entonces, títulos
nacionales y hasta el Maestro Internacional que no había en el país. Eran días de pasión total y
crecimiento continuo, claro está, de la forma en que se podía a finales de los ochenta y principios
de los noventa, a puro libro y apuntes en lapicero, no eran tiempos de Internet, el ajedrez se
aprendía gracias a los libros y se practicaba a como se podía y cuando había rival al otro lado del
tablero”.
BAJAN LAS REVOLUCIONES
A partir de 1993 llegó la etapa de transición en la vida de Bernal, pasa de ser un colegial a un
universitario y eso le significa apretar el freno, porque la “U” le exige tiempo en grandes
cantidades. Sigue con su pasión al tablero pero se sale de la autopista en la que estaba a 100
kilómetros por hora. El título de Maestro Internacional era el techo tico y se convirtió en su
techo deportivo y sicológico. “El ajedrez nacional vivía por aquellos días del 93 entendiendo que
ya nuestra generación había hecho su parte, se logró el Maestro Internacional y listo, ya todo
estaba cumplido, le tocaba a otros subir la bandera porque lo que seguía era pensado como casi
imposible para nosotros, el título de Gran Maestro, simplemente no estaba a nuestro alcance”.
Como Maestro Internacional mantuvo un nivel alto y eso le confirmó al ajedrez nacional que sí
se podía ganar un título a nivel FIDE y realmente rendir dentro y fuera del país. Por eso sigue,
aunque a un menor ritmo, preparándose y participando en torneos. Desde 1993 no dejó mantener un rendimiento alrededor de los 2400 puntos ELO, de hecho, es el único en Centroamérica que
se ha mantenido con ese rendimiento desde el 93.
BARRERAS MENTALES
“Yo realmente no tenía la ilusión de ser Gran Maestro en aquella época. Sí tenía la convicción de
mejorar, de crecer, pero nada más. El título de Gran Maestro se presentaba muy lejano, como
algo inalcanzable. Entendía que necesitaba mejorar pero era algo para estar en constante
crecimiento no para el título siguiente. Como atletas en esa época los ajedrecistas teníamos una
gran barrera sicológica y era que a lo más que se podía aspirar como tico era a un título de Gran
Maestro y ya está, yo lo tenía y no podría ganar el siguiente, era así de simple, la mente no nos
daba para pensar más grande, nos llegaba solo hasta el paso que yo había dado, entonces entendí
que había tocado techo y que no había más que alcanzar, peor aún, creíamos que lo más carga
que uno podía ser era Gran Maestro y punto. Teníamos una enorme barrera mental”.
CRECE EL DEPORTE TICO EN GENERAL
¿Cómo se pasa de ni pensar en un título de Gran Maestro a luchar por alcanzarlo? “A partir de
1996 Costa Rica comienza, en el deporte en general, un cambio de mentalidad, comenzamos a
alcanzar éxitos internacionales que nunca antes se habían alcanzado, por ejemplo, Claudia Poll
ganó medalla de oro Olímpica, así sucesivamente fuimos logrando objetivos internacionales
importantes, en el fútbol comenzamos a poblar las ligas del mundo, Shirley Cruz ganando y
siendo protagonista en Francia, Nery Brenes ganando campeonato mundial, Hanna Gabriels
triunfando en el boxeo, Andrey Amador siendo exitoso en el ciclismo, entre otros grandes atletas
ticos, eso poco a poco fue golpeándome positivamente y comencé a preguntarme ¿y por qué yo
no? ¿Será que se puede? Porque la historia de nuestro deporte se estaba escribiendo con éxitos
individuales y colectivos y eso consolida una mentalidad colectiva deportiva de grandes
objetivos, va llenando de convencimiento al atleta de que sí se puede.
“Hubo dos factores que se fundieron para que Bernal apuntara en el ajedrez más alto, una etapa
de madurez persona y deportiva, y el apoyo irrestricto de instituciones del estado como el
Instituto Costarricense del Deporte (Icoder) y la Recreación, y el Comité Olímpico Nacional
(CON), ese apoyo me renovó la motivación y las ilusiones. Cuando uno como atleta tiene que
pagarse todo, cada viaje, cada torneo, hay un amargo bajonazo de la motivación, pero con el
apoyo se me renovó la motivación. El Gran Maestro no era una meta que estuviera en mi cabeza
pero era el paso que seguía, no había de otra, si hablaba de crecer y de avanzar, era hacia esa
dirección que debía caminar. Comencé a entender que debía intentarlo, no sabía hasta donde iba
a llegar pero había que intentarlo”.
FEDERACIÓN, CON E ICODER SE PONEN LA CAMISETA
“A partir del 2008 comencé a luchar seriamente por crecer, el Icoder, la Federación y el CON no
dejaron de apoyarme y eso me permitió prepararme mejor, escoger mejor los torneos
internacionales a los que asistiría. Comencé a crecer, paso a paso y consolidé la presencia
internacional, eso provocó que por primera ocasión naciera en mí el título de Gran Maestro como
meta, sabía que urgía de un gran crecimiento y un gran apoyo económico, pero avancé, lo que antes era imposible para mí, ahora lo sentía alcanzable”. Creciendo y participando en evento
fuera del país estuvo hasta el 2012. “Cada día que pasaba el gran objetivo se veía más y más
alcanzable. Todavía hasta el 2012 el panorama era muy complicado pero ya comenzábamos a
acercarnos, comenzaba a ser real”.
DEL DICHO AL HECHO
El 2012 significa el banderazo de salida a la realidad, el primer paso del decir hacia el hacer.
Bernal asistía a torneos y alcanzar una Norma quedaba cerquita, se pasó de lo inalcanzable al
casi casi, porque hubo un real aumento del rendimiento, un real crecimiento de Bernal como
ajedrecista. “Se dio el paso de lo irreal, de una imagen intangible, a algo real, a un horizonte que
se podía tocar y es en el propio 2012, lo imposible se volvió completamente posible para el
ajedrez costarricense, llegó la primera Norma, se cumplió en abril del 2012 en el IV
Iberoamericano de Ajedrez, vivido en Quito, Ecuador, corría el mes de abril. “Ahora sí, se pasó
de lo abstracto a lo real, me demostré que sí se podía, que costaría mucho pero que no había
imposibles, entonces el título de Gran Maestro se vuelve un proyecto serio y responsable. Esa
primera Norma en Ecuador dejó un gran aprendizaje y generó un profundo cambio mental, logré
romper la barrera mental del no se puede porque le gané a 4 Grandes Maestros, empaté con otros
3 y sólo perdí con 1. Entendí que no eran tan invencibles como toda la vida creí, dejé de ver a los
Grandes Maestros como intocables. Si bien antes uno lograba alguno que otro empate o alguno
que otro triunfo ante Grandes Maestros, no nos creíamos ni nos comportábamos como
ajedrecistas que podían jugar de tú a tú con la élite del continente. Era una mentalidad de 20 años
que nos estancaba y no nos dejaba avanzar. Ecuador significó el inicio del proyecto con realidad
y responsabilidad, comienza la gran batalla por las otras dos Normas, con la Federación, el CON
y el Icoder completamente identificados y apoyando en todo, Henry Núñez (presidente del CON)
extendió todo su colaboración, por ejemplo”.
Dedicó el máximo de su tiempo y sus recursos al proyecto. Conformó un grupo de trabajo fiel y
de alto nivel para crecer como ajedrecista y en el 2014 la recompensa al esfuerzo llegó. La
segunda Norma estuvo para febrero del 2014, en San José, Costa Rica, en el I Torneo
Internacional Batalla Abogados y la tercera se completó en julio 2014, en Linares, España, en el
V Campeonato Iberoamericano Absoluto.
“El título de Gran Maestro ha roto la gran barrera que teníamos en el ajedrez tico, la mental, la
del no se puede, la del es imposible. Dejamos de pensar que hay cosas que sólo las pueden ganar
otros y comenzamos a entender que nosotros también podemos, que el país tiene las
herramientas suficientes para alcanzar cualquier objetivo deportivo. Sí se pudo. Además, se pudo
con buen nivel, se pudo demostrando que el ajedrez tico tiene un excelente rendimiento, nuestro
ajedrez está entre lo mejor de Latinoamérica, ahora nos toca ponerlo entre lo mejor del planeta,
ese es el paso que sigue”.

EL GRAN MAESTRO
Nombre: Bernal Gabriel González Acosta.
Fecha de nacimiento: 10 de junio de 1973.
Lugar de nacimiento: San Ramón.
Padre: Bernal González Ramírez
Madre: Margarita Acosta Quesada.
Profesión: Sicólogo.
Títulos nacionales mayores: 13 en total: 1990. 1991, 1993, 1995, 1996, 2000, 2001, 2003, 2005,
2006, 2010, 2011, 2013.
Maestro FIDE desde 1992.
Maestro Internacional desde 1993.
Gran Maestro desde 2015.
Primera vez como seleccionado nacional mayor: Juega por primera vez con la selección nacional
mayor en los Juegos Centroamericanos de Honduras en enero de 1990, como 4to tablero obtiene
la Medalla de Bronce.
Primera vez en el ranking de la FIDE: Participa, como 1er tablero Tico en la Olimpiada Mundial
de Ajedrez, en Novi Sad-Yuguslavia, obteniendo un 50% de rendimiento ante un elo promedio
de 2400. Se rankea internacionalmente con 2385 por 1era vez.

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