TEMA: ELO NACIONAL DE COSTA RICA

EL ESCALAFÓN DE ELO NACIONAL
EL CASO DE ALEJANDRO RAMÍREZ ÁLVAREZ
Por Alexis Murillo Tsijli
Maestro Internacional de Ajedrez




En Costa Rica se adoptó el sistema Elo para establecer una escala de medida comparativa de la fuerza de los jugadores en 1974. Con este escalafón nacional, diferenciado al que lleva la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), se ha definido casi todo el calendario de competición nacional, con excepción de los torneos de categoría definida por edad o por género. La utilización del Elo como parámetro para definir categorías y de manera más aguda en los últimos años para definir en parte a la Selección Nacional ha provocado opiniones encontradas, (algunas contradictorias), dentro de nuestra comunidad de ajedrecistas nacionales. Desde hace ya dos décadas se ha cuestionado si este parámetro está funcionando adecuadamente para identificar la fuerza comparada entre los ajedrecistas nacionales, una discusión que se ha agudizado profundamente en los últimos doce meses. Tanto es así, que incluso se ha planteado ya la voluntad de algunos dirigentes de llevar a cabo la idea de eliminar la lista nacional de Elo y sustituirla por completo por la lista internacional de la FIDE. Se trataría de algo así como una “dolarización” del Elo para nuestros jugadores.

Esto nos hace plantear dos temas complementarios el uno del otro. El primero es si es cierto que el sistema de Elo Nacional tiene fallas que no se puedan subsanar (lo que Arpard Elo llama “integridad del sistema”). El segundo tema tiene que ver con la respuesta que podamos dar a la siguiente pregunta ¿puede el cambio al Elo FIDE cumplir con las mismas funciones de establecer categorías y definir un calendario de competición nacional? Si esta pregunta tuviese respuesta afirmativa surgirían otras preguntas. ¿El costo de pasar al sistema de Elo de la FIDE se justifica sobre el costo de continuar con el estatus actual? ¿Cuál es el plazo correcto para realizar el cambio y cuáles son las medidas que hay que adoptar? ¿Debe ser un cambio abrupto o gradual?

En el año 1974 se establecieron cuatro categorías definidas por el sistema de Elo y se realizó un cálculo para establecer una lista inicial tomando en cuenta torneos realizados con anterioridad. La lista de torneos que se utilizó no está disponible por lo cual no podríamos realizar una “auditoría” completa sobre el trabajo realizado. Esto no significa que nosotros no pudiésemos realizar un nuevo cálculo sobre la base de los torneos sobre los que tengamos datos suficientes para comparar con los resultados que llevaron a la publicación de esa primera lista. Tampoco nos impide hacer la observación sobre un posible error al crear la categoría de Maestros Nacionales sin ningún miembro en ese momento (y durante más de seis años), ya que el primer Elo en la lista originaria fue el de Jaime Vaglio con 2081 puntos. Sin embargo, una vez establecida la primera lista, lo más importante era que el sistema se mantuviera en funcionamiento y con una debida vigilancia para mantener su integridad.

Si contáramos con todas las listas de Elo publicadas desde entonces y con todos los torneos que se incluyeron en los cálculos, ciertamente podríamos realizar una auditoría completa sobre el trabajo realizado hasta el día de hoy. Por el contrario, faltan muchos datos: listas desde 1974 hasta 1986 no se conservan o al menos no tenemos conocimiento de que algún buen cristiano las haya conservado (aunque sea una de tantas listas). No podemos entonces afirmar que se hayan tomado en cuenta todos los resultados de los torneos avalados por la Federación (nos abstraemos del tema de cuál federación, porque el Elo ha sido continuo a pesar de los cambios de Federaciones).

La base de los torneos avalados ha crecido en principio aunque no se ha llegado a un acuerdo definitivo sobre ese tema. Al principio no se incluían los resultados de los torneos de Juegos Deportivos Nacionales. Al menos tenemos noticias que desde la última década del siglo pasado se inició el cálculo de esos torneos pero no ha sucedido todos los años y en algunas ocasiones se ha incluido la etapa clasificatoria y en otras no. De la misma manera debemos ver con preocupación que lo sucedido con el Campeonato Nacional por Equipos del año 2009 no es un caso aislado en que no se toma en cuenta un torneo de grandes proporciones (los mejores para mantener la integridad de la lista). Para los que afirman que eso es un punto a favor de preferir la utilización del Elo Internacional actual por ser “más fiel”, me temo que no corresponde con la realidad, porque de la misma manera no fueron enviados los reportes de varios campeonatos nacionales (y todavía no me consta que se enviara el torneo Centroamericano de Categorías Menores del año 2003) por diferentes razones durante los últimos veinte años. (No necesariamente por asuntos de presupuesto, pero la discusión de ese tema merece un espacio aparte). En todo caso, el Escalafón Nacional tiene una ventaja sobre el Internacional por ser el que incluye un número mayor de partidas para calcular las variaciones y cubre a un número mayor de jugadores nacionales. Para revertir esa ventaja del Elo Nacional, se tendría que dar el paso inmediato de reportar todos los torneos del calendario nacional a la FIDE, incluyendo los torneos de Categorías Menores, y probablemente se necesitaría también organizar varios torneos “de nivelación”, con la intención clara de que los jugadores que actualmente tienen Elo Internacional participen para que los jugadores que no tienen lo puedan conseguir, tema que también merece un espacio aparte para profundizar sobre él. Lo más importante de este punto, a esta altura de la argumentación, es que para que el Elo Internacional pase a ser más confiable que el nacional para definir nuestro calendario interno de competición se requiere un plazo razonable que probablemente puede ser calculado sobre una base matemática, tomando en cuenta la cantidad y dimensiones de los torneos que se reportarán a la FIDE con tal fin.



LA INTEGRIDAD DEL ESCALAFÓN NACIONAL DE ELO

Tomando en cuenta que la misma FIDE no sigue al pie de la letra el diseño del sistema creado por Arpard Elo, sea por razones técnicas o más probablemente por razones políticas, y conscientes de que cada Federación Nacional al crear su propio escalafón puede, y Costa Rica lo hizo, crear sus propias reglas internas, intentaremos apegarnos en la medida de lo posible a los parámetros establecidos por el creador del sistema y a sus fundamentos racionales, para valorar la calidad del escalafón nacional.

Para que esta exposición no pase a ser demasiado técnica, intentaremos ir investigando algunos puntos que son muy visibles y que nos pueden dar luz sobre algunas situaciones que pasan por ser invisibles.

Lo primero que debemos aclarar, es que el escalafón no se basa en puntajes cuyo significado sea directo. ¿Cuál es la fuerza de un jugador con 2200 puntos de Elo Nacional? ¿Es la misma fuerza de un jugador con 2200 puntos de Elo Internacional? ¿Qué significa ese número por sí mismo, es un jugador principiante o un maestro? Si la escala de medición inicia en 2200 nos indicaría que es un jugador principiante o que está apenas dando sus primeros pasos en partidas de torneo. Si la base es 1600 indica que la diferencia de nivel sobre un jugador de 1600 es de tres categorías. El sistema está diseñado para dividir a una población de jugadores hasta en diez categorías diferentes (al menos así en el diseño original del sistema por su creador). Si el sistema funciona correctamente, se esperaría que con el tiempo, si no es que desde el inicio, los jugadores que se medirán por este escalafón se irán “acomodando” en la categoría que le corresponde por fuerza comparada con el resto de la población de la lista. En los escalafones de Federaciones Nacionales muy grandes, como la de Estados Unidos (con más de sesenta mil jugadores), las diez categorías se definieron con bastante facilidad. En Costa Rica, con el paso del tiempo, se han establecido ya cuatro categorías y probablemente podríamos afirmar que ya apareció la quinta (cada categoría tiene un rango de doscientos puntos de Elo) porque tenemos jugadores con más de 2400 puntos de Elo.

EL CASO DE ALEJANDRO RAMÍREZ ÁLVAREZ

Observando esto, uno de los casos de ubicación equivocada en la lista de Elo Nacional es el del Gran Maestro Alejandro Ramírez. Nadie duda que este es el jugador más fuerte de nuestro país y que su ubicación en el sexto puesto (incluyendo al Maestro Internacional Carlos Dávila) es simplemente una anomalía en el listado. Algunos han propuesto que eso se corrija sustituyendo el Elo de 2358 por el que tiene en la lista de Elo Internacional. Esa sería una decisión política que no necesariamente tiene un buen fundamento desde el punto de vista de la integridad de la lista de Elo Nacional. El valor que se expresa en una lista no se puede traducir directamente a la otra, aunque si existe un procedimiento matemático para hacer una conversión. Sin embargo, debido al hecho de que la fuerza de Alejandro Ramírez siguió creciendo después del año 2002, y su expresión está sobre todo en la lista de Elo Internacional, esta idea no puede ser considerada del todo descabellada.

Sin embargo, existe una opción dentro del escalafón nacional que el mismo Arpard Elo no solo señaló como posible, sino que la impulsó fuertemente para mantener la integridad del sistema.

Como en los últimos años Alejandro Ramírez Álvarez no ha participado en torneos con Elo Nacional, intentaremos revisar su caso en el contexto del Campeonato Nacional del año 2002 y observaremos si su Elo fue bien establecido o no. (No se trata de hacer señalamientos a los encargados de Elo de ese momento, porque además se trató de un período en el que la discusión se había concentrado sobre la base del Elo que se había bajado a 1400 y estaba terminando un período convulso en el ámbito político de la Federación, que dio como resultado el inicio de la hegemonía de la Federación Central de Ajedrez).

Alejandro Ramírez Álvarez nació el 21 de junio de 1988. No estamos en condiciones de decir exactamente cuándo inició su participación en torneos, pero tenemos datos en diferentes tablas de posiciones que nos permiten formar una idea de la forma en que se produjo su ascenso, al menos en el plano nacional que es el que más nos interesa en el caso de este artículo.

En el Torneo Metropolitano de 1995 conquistó sobre el tablero dos puntos, aparte de medio por ronda libre (bye), según consta en la tabla del torneo. Con un Elo de 1600 incluso habría bajado bastantes puntos de Elo si no fuera porque se encontraba en la base. Pero a la edad de siete años y medio, dando los primeros pasos en el ajedrez, eso es irrelevante. Lo cierto es que ya en julio de 1996 logró completar la mitad de los puntos en el Campeonato Nacional de Tercera Categoría realizado en Naranjo, con lo cual empezó a ganar sus puntitos de Elo y su crecimiento fue continuo. En enero de 1997 ganó invicto (6,5 puntos de 7) el Campeonato Nacional Infantil de Menores de 14 Años. Tómese en cuenta que Alejandro tenía ocho años y siete meses. Ya para el año 1998, en mayo conquistó el título de Maestro Fide (Campeón Panamericano Sub 10 en Brasil) y en noviembre participó por primera vez en el Torneo Clasificatorio del Campeonato Nacional (con 2000 puntos de Elo Nacional). Aunque su participación en torneos internacionales iba en aumento, su participación, en torneos nacionales no se detuvo hasta el año 2002 (salvo quizás unas pocas partidas en campeonatos por equipos). Sus participaciones en otros torneos en Costa Rica han sido de carácter internacional. Lo que nos interesa aquí es que ya al finalizar el año 2001 contaba con un puntaje de Elo Nacional de 2213 (lista de enero del 2002). El salto desde 2140 de la lista de octubre del 2001, en solo tres meses es notable.

Durante el Campeonato Nacional del 2002 cumplió los 14 años y por muy poco no logró quedar Campeón. Con este torneo, mas algunas partidas de otros torneos (probablemente el por equipos), su siguiente Elo publicado fue de 2352, luego 2356 y 2358 (hasta la fecha este último). Esos pequeños cambios últimos probablemente corresponden también a una o dos partidas en torneos por equipos.

Este pequeño resumen de la trayectoria de Alejandro Ramírez desde 1995 hasta el 2002 nos permite visualizar una curva ascendente de rendimiento muy acelerada. La incógnita antes del Campeonato Nacional del 2002 era saber si ese rendimiento creciente se mantendría frente a la élite nacional del momento. Eso se dio con creces.

Si nos ubicamos en el momento de finalizar ese torneo, y nuestra tarea es vigilar la integridad de la lista de Elo, deberíamos seguir los pasos que indica el Dr. Arpard Elo (cuando se refiere al problema de la deflación y la victimización de oponentes por parte de jugadores con coeficiente bajo con respecto a su fuerza real):

El administrador del escalafón debe vigilar e identificar, en los torneos usuales, los grupos de jugadores que pueden generar sospechas. Esos grupos son:

a. Los jugadores sin coeficiente. La falta de datos debe ser reconocida.

b. Los jugadores con coeficiente provisional. (En C.R. estos dos grupos quedan normalmente asimilados al Elo inicial de 1600, y esporádicamente se aplica el performance).

c. Los jóvenes con edad inferior a 18 años. (Recordemos que Alejandro estaba cumpliendo apenas 14 años).

d. Los novatos. (Cuando el puntaje de Elo es muy bajo, la oportunidad de un gran salto es mayor)

e. Performances excepcionales. Un performance excepcionalmente superior a la expectativa puede ser identificado con el test de significancia estadística, conocido como el test z-M.

Dado que podemos identificar a Alejandro Ramírez como integrante del sospechoso grupo de menores de 18 años del punto c (en ese momento particular) ya podríamos considerar las medidas propuestas por Elo para salvaguardar la integridad del escalafón. Pero veamos primero si también lo podemos ubicar como sospechoso por el punto e. Realicemos el test z-M. Pero primero veamos la lista de los adversarios de Alejandro en ese torneo y los resultados.

Dizán Alvarado Rodríguez 2024.....Resultado 1

Adolfo Rodríguez Miller 2011.......Resultado 0

Ronald Ugalde García 2148............Resultado 1

Mauricio Arias Santana 2267 .........Resultado 1

Alexis Murillo Tsijli 2317..............Resultado 1

Leonardo Valdés Romero 2365 .....Resultado 0,5

Bernal González Acosta 2415.........Resultado 1

Sergio Minero Pineda 2461 ............Resultado 0,5

Francisco Hernández Basante 2216 Resultado 1

Juan León Jiménez Molina 2225 ....Resultado 1

William Charpentier Morales 2191 Resultado 1



Recordemos que el Elo inicial de Alejandro era de 2213. La media de elo de sus rivales, (en el lenguaje común lo llamamos promedio), era de 2240. La expectativa era que contabilizara un total de 5,06 puntos. En total logró sumar 9 puntos, lo cual significa que superó la expectativa por 3,94 puntos. Como la prueba z-M en el caso que nos ocupa no es otra cosa que calcular la probabilidad de que un evento (en este caso la diferencia alta de puntos con respecto a la expectativa) ocurra, recurriremos a ver la tabla que muestra Elo, con lo cual tomaremos los datos que nos resultan prácticos directamente de la fuente.

Performances Excepcionales

Número de Partidas....Probabilidad 0,1...Probabilidad 0,05........Probabilidad 0,01

...............(5) ........................(1,43)........................( 1,84)............................(2,61)

...............(7).........................(1,69)........................(2,16).............................(3,08)

...............(9).........................(1,92)........................(2,46).............................(3,5)

...............(12).......................(2,21)........................(2,84).............................(4,03)

...............(15).......................(2,48)........................(3,18)..............................(4,52)

...............(19).......................(2,79)........................(3,58)..............................(5,08)




Esta prueba es muy sencilla de comprender. Si un jugador tiene una expectativa en 5 partidas de 1 punto y logra hacer 3, se excede en 2 puntos sobre la expectativa. La probabilidad de que eso suceda es menor a 0,05. O sea, que se esperaría que sucediera en menos del 5% de torneos de cinco rondas.

El exceso de puntos sobre la expectativa de Alejandro fue de 3,94 en 11 partidas que eso ocurra tiene una probabilidad menor a la de ganar una rifa de cien números, jugando un único número. Por lo tanto no se puede considerar que sea una casualidad que eso haya sucedido.

Nótese que para Arpard Elo un resultado con una probabilidad de verificarse de 0,1 ya es excepcional. Uno con una probabilidad de 0,05 es muy excepcional. Por tanto, uno con una probabilidad menor a 0,01 debe ser considerada una completa rareza.

¿Qué hacer con jugadores con resultados excepcionales y con jugadores menores de 18 años? Para cada caso, el Dr. Elo propone diferentes acciones que se pueden resumir en utilizar constantes k más elevadas, agregar puntos de Elo extra (bonus), y así por el estilo. También propone algunas medidas para proteger los Elos de sus “víctimas”, las cuales son vistas en conjunto (un grupo que baja puntos de Elo innecesariamente produce deflación en el sistema).

Ya que se trata el caso de Alejandro de un completo desfase (ya era Maestro Internacional) de su fuerza real con su Elo Nacional, debemos considerar que este es un caso especialísimo y que lo más conveniente era (y sigue siendo) asignarle el Elo correspondiente a su performance, o sea 2502.

De paso, debemos mencionar que en el futuro nos referiremos a los posibles criterios de convergencia entre el Elo Nacional e Internacional, parámetros que nos podrían indicar el momento oportuno y el procedimiento del paso definitivo al uso del Elo Internacional. En ese sentido podemos adelantar que un criterio podría ser que los puntajes de Elo Nacional correspondan con los del Elo Internacional dentro de un intervalo de diferencia razonable.

Puede ser que a Alejandro Ramírez le interese poco si esta propuesta prospera, ya que ni siquiera podemos sospechar que tenga intenciones de participar en algún torneo del calendario nacional. Pero no podemos afirmar tampoco que es un jugador inactivo. Creemos que aunque tarde, sigue siendo un buen momento para hacer que la fuerza de Alejandro se reconozca en la lista de Elo Nacional, de tal manera que sea el jugador número uno (¡aunque sea también por el momento!). En ese sentido el caso de Alejandro Ramírez sigue siendo especial. Ya que desde el año 2002 la evolución del cálculo de su fuerza como jugador se mide casi exclusivamente en la lista de Elo Internacional, podríamos plantear la posibilidad de una conversión total únicamente en su caso, por el momento. Eso significaría que su Elo Nacional sería igual a su Elo Internacional y flotaría con él. Si observamos que la diferencia entre 2502 y 2550 es menor a 50 nos parece que podríamos convertir a Alejandro Ramírez de esta manera en el jugador base para iniciar la conversión al Elo Internacional sin crear trastornos y conservando la posibilidad de detener el proceso de conversión si así se decidiese en el futuro.

Lo más importante para efectos prácticos es que debemos observar que aunque no son todavía tan dramáticos como el del actual Gran Maestro, se están presentando casos de jugadores jóvenes que también requieren que se apliquen medidas convenientes para resguardar la integridad del escalafón nacional. Probablemente eso sucedió con otros casos en el pasado.

El asunto es amplio y requiere que se profundice sobre muchos otros factores, como la definición de la constante k de cada categoría, por mencionar uno de los más importantes que nos quedan pendientes. Seguiremos con el tema.

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