¿SABE USTED INVESTIGAR SOBRE APERTURAS?

Por Alexis Murillo Tsijli
Maestro Internacional de Ajedrez

El gallo pinto se durmió
esta mañana no cantó
todo el mundo espera su cocorocó
el sol no salió porque aún no lo oyó.
Canción Infantil

Muchas dificultades tienen los entrenadores y los jugadores con o sin entrenador hoy en día.  La preparación en aperturas es uno de los mayores retos que pueda enfrentar un ajedrecista que tenga al menos metas medianas.  Voy a suponer en primer lugar el caso de un ajedrecista principiante o que está dando sus primeros pasos.  Es de esperar que no conozca nada de aperturas.  Ya que se quiere instruir en este campo, o tiene un entrenador-instructor que lo urge en tan ingrata tarea, la primera pregunta que hay que hacer es ¿por donde empezar?  Pues bien, aquí debemos destacar que no es posible nunca terminar de ver la teoría de las aperturas, en constante cambio.  También es de destacar que aunque el número de variantes no representa un conjunto denso infinito desde una perspectiva puramente matemática, desde nuestro punto de vista como humanos debemos aceptar que no podremos nunca tener el conocimiento de antemano de todas las variantes que se nos presentarán en la práctica.  Siempre aparecerá, incluso entre las primeras jugadas, alguna variante que no habíamos estudiado.  Así que, para quien no conoce nada de aperturas, parece ser que iniciará una labor sin sentido.  El sentido es precisamente lo que debe buscar primero.  Como hoy en día se pretende que los principiantes (casi siempre niños) aprendan todo con los últimos libros y con la última tecnología, se dan varios pasos en falso que, en lugar de acelerar el proceso de aprendizaje lo atrasa.  Y en lugar de construir un conocimiento sólido, se reproducen muchas confusiones.  Es cierto que no se debe inculcar en los niños ideas dogmáticas, ya que hoy el ajedrez está en una de sus etapas más avanzadas, donde el pensamiento es muy pragmático y la formulación de los principios clásicos está siendo muy cuestionada.  Sin embargo, la reformulación que se está haciendo en las ideas no ha refutado ni niega por completo esos principios.  Sigue siendo cierto que es necesario el desarrollo de las piezas: el alcance y el significado de esta verdad es lo que se está estirando.
Por tanto, sigue siendo buena idea recurrir a los libros antiguos, a las reliquias, a las piezas de museo.  El "ABC de las Aperturas" de Pánov es uno de esos libros clásicos que hay que aprovechar en esas primeras etapas de formación.  Ahora bien, si alguien nos viene a decir que lleva dos años preparándose en aperturas solamente con ese libro, entonces definitivamente estamos frente a un caso de problemas graves.  En dos o tres semanas, este libro y otros similares deberían formar una idea clara de qué es lo que se pretende lograr durante la apertura y un conocimiento básico de las principales secuencias iniciales, o sea, el planteamiento "grosso modo" de las aperturas más utilizadas y algunas celadas.  Nada más. Y si se comprende que tanto este libro como todos los demás siempre tendrán errores y no se pueden ver como verdades escritas en piedra entonces el paso fue abismal.
Quien puede diferenciar una apertura española de un gambito de dama ha dado un paso gigantesco. De la misma manera, quienes pueden recitar las primeras tres o cuatro jugadas de diversas aperturas abiertas o cerradas, ya está en camino de ser un experto.  Ya puede aspirar a más conocimientos concretos.  Puede llenar su biblioteca con muchos libros y su computadora de bases de datos.  Ya está más cerca de poder apreciar la diferencia entre la información que le será útil de la que podría hacerle perder el tiempo.
Suponiendo que su formación en medio juego y en finales también está progresando y que está en constante actividad competitiva, pronto comprenderá el jugador de la necesidad de crear, aunque sea de manera primitiva, un repertorio de aperturas.  Cuando se llega a esta etapa, que ciertamente no tarda, el ajedrecista cuidadoso se da cuenta que para cada preparación de apertura debe realizar una investigación.  Dependen de la seriedad de esa investigación tanto la calidad de la información como los resultados que se obtendrán con las variantes escogidas. 

Las fuentes de información son:
-Bases de datos de partidas en programas informáticos,
-Motores de análisis en programas informáticos,
-Libros especializados en aperturas incluyendo enciclopedias y libros "viejos"
-Artículos en revistas y en la Internet
-Libros clásicos de colecciones de partidas comentadas.
-Libros de medio juego, donde hay ejemplos relacionados con determinadas aperturas
-Libros de Finales, donde hay ejemplos relacionados con deteminadas aperturas.
-Diccionarios
-Partidas propias
-Comentarios de jugadores más experimentados y sobre todo de los entrenadores.

La utilidad de cada una de las fuentes es innegable y podríamos escribir cientos de artículos al respecto.  También hay que advertir que cada fuente tiene sus limitaciones y sus problemas concretos, (incluso para utilizar "bien" los motores de análisis ya se puede consultar literatura especializada) por lo cual la única manera de hacer que toda la labor sea útil es iluminándola constantemente con la sana crítica y el criterio personal.  Es entonces cuando se puede comprender que toda la labor debe estar guiada por la razón. (De ahí el doble trabajo y triple responsabilidad de un entrenador-instructor).
Ya que nos estamos refiriendo a los temas de técnicas y de metodología, debemos recordar que también debemos tener clara una postura epistemológica y esta no se logrará nunca si no tenemos claro el lenguaje propio de nuestra disciplina, la jerga ajedrecística. 
Los diccionarios son de gran ayuda y son imprescindibles para comprender los textos más complejos.  Pero también sirven para algo tan básico como, verbi gratia, buscar en el diccionario palabras sueltas como "contundente", "incierto", "igualdad", "ventaja" y otras por el estilo.
Los lexicones ayudan a utilizar bien el lenguaje, pero no constituyen las únicas fuentes y, por mucho, no son  las más importantes para apuntalar el uso de la razón o aprender su pricipal herramienta: la lógica.  Recomendaría para empezar lecturas de las obras de Platón y Aristóteles, aunque a algunos les parezcan piezas paleontológicas.
Para finalizar, debemos mencionar que en esta labor también hay una aspiración superior: la formación de la personalidad.  Este es un factor interno de la psique del ajedrecista y debe ser alimentado conscientemente por medio de metas deportivas y tareas concretas de entrenamiento.
Termino haciendo mías las palabras de Ramón Huerta:

"En el ajedrez, entrenar equivale a preparar al ajedrecista tanto desde el punto de vista técnico-táctico, como intelectual y volitivo, así como espiritual y moral e influir de esa manera, en la formación integral de su personalidad".

Ese es el sentido superior.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Gracias por esto Alexis, está muy bueno.

Jairo Nuñez
Anónimo ha dicho que…
Y cual apertura se recomienda normalmente a un principiante y cuales son los libros que han marcado tendencia en esta area del ajedrez?
Me parece que ademas de los libros de Platon y otros griegos es muy interesante el discurso del metodo, de Descartes.

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