EL FINAL DE REY Y DAMA CONTRA REY (Segunda Parte)

Los instructores y entrenadores tenemos muchos desafíos y tareas en los procesos de enseñanza-aprendizaje y en los de entrenamiento con los jóvenes ajedrecistas en formación. Muchos de estos desafíos se encuentran en los métodos y técnicas que esperamos que nuestros alumnos o discípulos aprendan y apliquen en sus partidas y en las sesiones de entrenamiento o enseñanza. Pero también se encuentran en nuestros propios conocimientos, en nuestras actitudes de perfeccionamiento o en la ausencia de estos. Si vamos a enseñar un determinado tema y esperamos un determinado rendimiento de los jóvenes, entonces debemos nosotros mismos hacer una investigación sobre el tema y superar prejuicios así como métodos y técnicas obsoletas o insuficientes.

Por supuesto, tal tarea no significa que nosotros debemos ser siempre mejores jugadores que los jóvenes a los que enseñamos o entrenamos. Nuestra labor no se mide por nuestros progresos personales como jugadores, sino por los progresos de los jóvenes. Alexander Nikitin tomó en sus manos la tarea de formación de Garry Kaspárov y en un período de tiempo relativamente corto su alumno ya era un jugador mucho más fuerte en torneos que él. Sin embargo, su labor era convertirlo en Campeón Mundial, no ser el campeón él mismo. Lo importante fue la calidad del trabajo de Nikitin para formar a Kaspárov. Quien debía aprenderse todas las variantes de la Defensa Tartakower o de la India de Rey era Kaspárov, mientras que Nikitin lo que tenía que hacer era proveer los apuntes completos de las variantes. Si Nikitin se aprendió o no las variantes es irrelevante. Lo importante es que logró que Kaspárov las aprendiera.

Esta idea es bastante simple de explicar de esta manera, pero cuando hablamos de ciertos conocimientos básicos en lugar de los conocimientos más avanzados nos damos cuenta que cierto conocimiento debe tenerlo muy claro el entrenador o instructor para que su alumno pueda recibir este conocimiento de calidad. Cuando los conocimientos específicos de teoría de ajedrez se hacen más complejos y su importancia en la competición es más inmediata, es muy importante la formación en el nivel del razonamiento ajedrecístico, que permitirá guiarse al ajedrecista práctico en situaciones nuevas o desconocidas. Mientras que cuando se trata de conocimientos básicos que no son discutibles o que apenas se pueden discutir un poco, resulta que estamos hablando de conocimientos que deben ser internalizados correctamente por el alumno porque constituyen la base de ese razonamiento ajedrecístico que queremos desarrollar. De manera un poco simplista, podemos ilustrar el proceso de la siguiente manera: no se puede comprender la importancia de un peón si no comprendemos que con la promoción se puede convertir en dama, y no se puede comprender la importancia de una dama si no sabemos dar mate con una. Más sutilmente, si no comprendemos desde situaciones simples el poder real de una dama, en situaciones complejas no estaremos en capacidad de comprender la importancia que podría tener utilizarla en maniobras difíciles.

El estudio de finales es imprescindible para comprender el valor individual y en conjunto de las piezas. Es el campo donde se puede dar el valor correcto y establecer la diferencia entre los conceptos de estrategia y táctica. Por supuesto que hay que enseñar táctica y temas estratégicos de medio juego y variantes concretas de aperturas, pero todo debe ser visto desde una perspectiva global, en la cual el estudio de aperturas alimenta la comprensión de las otras fases de la partida.

Esto nos lleva a afirmar que, a pesar de que el estudio de aperturas y táctica nos permite observar ciertos progresos inmediatos en los jugadores jóvenes, estos progresos se van haciendo más lentos hasta llegar a estancarse si no se trabaja con constancia y paciencia en la formación de calidad en finales.

He observado que muchos entrenadores forman superficialmente a sus alumnos en finales básicos, incluso algunos se saltan “algo tan prosaico y fácil”. Pasan directamente a enseñar difíciles finales de torres con peones, cuando sus alumnos no saben todavía el mate de rey y torre contra rey.

Para el presente artículo he escogido proponer un material preparado de formación y entrenamiento dirigido a entrenadores. Espero que les sirva de apoyo para lograr que sus alumnos pueda dar mate con rey y dama contra rey y que este conocimiento les permita también comprender el gran poder de dama en situaciones un poco más complejas. Los entrenadores y formadores encontrarán que el material en sí mismo no es lo más importante (tan solo se trata de uno de muchos finales importantes y algunos ejercicios con más piezas en el tablero), sino la necesidad de crear materiales concretos para todos los tipos de finales, establecer parámetros de medición del progreso y crear un sistema completo de formación. Está claro que existe mucha literatura, pero cuando tenemos uno o más alumnos lo que cuenta es establecer un programa completo de formación y no saltar ningún estadio en el proceso. Cuando uno de los eslabones del proceso es muy débil, los futuros eslabones serán débiles si no es que se derrumban pronto. A veces para que esto se note pueden pasar años, pero ¿vamos a esperar cinco años para ver si esto es cierto? Está claro que es mejor tomar medidas hoy para evitar lamentaciones innecesarias en el futuro.

Ahora bien, esto tampoco significa que debemos caer en otro extremo. ¿Se imaginan que pasemos un año completo únicamente enseñando mates básicos, dos jugadas iniciales de apertura y cómo pega un doble un caballo blanco en c7? No, de ninguna manera es así. Simplemente debemos programar un tiempo prudencial para cubrir cada tema particular con micro-ciclos concretos. El tiempo en semanas o meses necesario para completar macrociclos de temas generales depende del número de sesiones semanales, la duración de cada sesión, la posibilidad de entregar materiales impresos (algo muy importante), la cantidad de sesiones puramente prácticas y la claridad con la cual se comunica el entrenador con los alumnos, de tal manera que ellos comprendan la necesidad de aprender ciertos conocimientos. También depende del interés del alumno, el tiempo que dedica en su casa de manera personal al ajedrez y el respeto que brinda al programa establecido.

Una buena sesión de entrenamiento, bien planeada, con un buen material impreso, ejercicios y evaluaciones periódicas, pueden ser suficientes para agotar un tema particular y convencer a los alumnos de que esta es “materia vista”. Así que no es mucho pedir una, dos o tres semanas, dependiendo de las condiciones ya mencionadas supra.


UNA TÉCNICA DEFECTUOSA


Antes de proceder al material que propongo, llamo la atención de entrenadores y de sus alumnos sobre el peligro de las técnicas defectuosas. Estas técnicas pueden engañarnos porque cumplen uno de los objetivos necesarios de la formación y el entrenamiento. Pero su defecto es que no cumplen con otros objetivos que podrían ser trascendentales para la adquisición de futuros conocimientos o para formar determinadas actitudes. Lo más grave, es que podrían deformar el razonamiento ajedrecístico que queremos inculcar o adquirir.

El primer objetivo básico, “que el alumno tenga la capacidad de dar mate con rey y dama contra rey”, muchas veces se traduce equivocadamente en “mientras dé mate, todo está bien”. Hágase la prueba con niños que llevan mucho tiempo en entrenamientos y que ya “saben” dar este mate. Contemos cuántas jugadas son necesarias para que logren el objetivo contra una “fuerte” resistencia. Esta resistencia es casi imposible, y por esto es que es tan fácil probar la mala labor que se ha realizado con los jóvenes. Si necesitan veinte jugadas para dar este mate, la labor del entrenador ha sido desastrosa. Si se necesitan catorce, es apenas regular. Si se necesitan doce, todavía es defectuosa aunque no tan grave y será posible con facilidad una corrección. Nueve o diez jugadas ya indican que la labor del entrenador ha sido de buena calidad. No se pretende que los ajedrecistas jóvenes pasen a ser una suerte de “tablas Nalimov” o que se conviertan en Fritz de carne y hueso. Pero podemos afirmar que gracias a los programas informáticos los jóvenes comprenden mejor hoy los conceptos de “jugada correcta” y “plan correcto” que quienes nos formábamos como jugadores hace cinco lustros.

Cuando se haga la prueba, observen que la técnica más utilizada es la de encaminar al rey débil a una esquina haciendo uso únicamente de la dama. Se coloca a distancia del rey adversario a una distancia de movimiento de caballo y se le obliga a ceder terreno. Cuando sólo le quedan dos casillas disponibles para jugar al rey débil, empieza la marcha triunfal del rey fuerte para ayudar a la dama. Este método es lento y no enseña la importancia de activar al rey lo antes posible en el final. No sé si lo peor es que demuestra la terrible desconfianza que tienen los entrenadores en sus alumnos: así se evitan accidentes de rey ahogado.

La desconfianza del entrenador en sus alumnos luego se refleja en otras malas prácticas de enseñanza y entrenamiento. Una muy común es enseñar “de memoria” una lista rígida de aperturas que tienen al menos dos defectos: simpleza estratégica (para que saquen todas las piezas mecánicamente) y que no se adecuan al estilo de juego de cada jugador. Los defectos de esto no se notan al principio, porque el que estudió un poco de apertura lleva ventaja innegable sobre el que no ha estudiado del todo en el evento inmediato de una partida. Los éxitos inmediatos tapan o esconden los defectos a largo plazo de una formación defectuosa. Sobre este tema que surgió como un paréntesis es posible que podamos profundizar en futuros artículos.


LA TÉCNICA DEFECTUOSA EN MARCHA

Me encontré hace poco a un joven de once años, con varios años de “entrenar” con otro instructor, que “me dio mate” de la siguiente manera:

NN - Murillo
Prueba de conocimientos, 2009
[Murillo Tsijli,Alexis]





1.Db1? [Jugada muy débil debida a la aplicación mecánica de la técnica que se le enseñó al niño. Como veremos, son mejores 1.De4! ; y 1.Dd5! ] 1...Rc4 2.Db2 Rd3 3.Dc1 Rd4 4.Dc2 Re3 5.Dd1 Re4 6.Dd2 Rf3 7.De1 Rf4 8.De2 Rg3 9.Df1 Rg4 10.Df2 Rg5 11.Df3 Rg6 12.Df4 Rg7 13.Df5 Rg8 14.Dd7?! [Aquí el niño cumplió con la instrucción de su entrenador: cortar al rey apenas toque uno de los extremos. Pero la misma técnica defectuosa ofrece una mejor alternativa: 14.Df6 Rh7 15.Dg5 Rh8 16.Rb2 y como vemos, el rey se puso en marcha en la jugada 16] 14...Rf8 Aquí dudó por un instante el niño y decidió cambiar ligeramente de plan: en lugar de llevar al rey negro a la casilla h8 lo condujo según la técnica mecánica a la casilla a8. 15.Dh7? [15.Rb2! es claramente mejor, pero recordemos que la técnica que se le enseñó al niño establece que el rey no se debe mover hasta que le queden sólo dos casillas al rey adversario.] 15...Re8 16.Dg7 Rd8 17.Df7 Rc8 18.De7 Rb8 19.Dd7 Ra8 20.Rb2 Rb8 21.Rb3 Ra8 22.Rb4 Rb8 23.Rb5 Ra8 24.Rb6 Rb8 25.Db7# y muchos entrenadores están satisfechos porque se logró el objetivo de dar mate. Es hasta vergonzoso que se hayan necesitado nada menos que veinticinco jugadas para lograr este lance.


Posición de Averbach - Variante secundaria

En su libro Teoría de los Finales de Partida, Averbach explica esta técnica que nosotros llamamos defectuosa cuando hace referencia al peligro de ahogar al rey. La describe como una variante secundaria en un párrafo, y si lo leemos con atención, se refiere con cierto desprecio a esta técnica y a los entrenadores que la aplican. Parte de la siguiente posición.





Observando la distribución de las piezas, nos percatamos inmediatamente de que el rey negro ya está bastante encaminado a uno de los extremos, lo cual hace que la solución, aplicando esta misma técnica defectuosa, sea más corta. Con "encaminado" nos referimos al hecho de que desde el punto de vista de las blancas, el juego hacia arriba parece el más natural.
1.Df5 Rc6 2.De5 Rb6 3.Dd5 Rc7 4.De6 Rb7 5.Dd6 Rc8 6.De7 Rb8 7.Rb2!N [Perdónenme la broma llena de ironía. Claro está que esta jugada no es ninguna novedad teórica. Para algunos instructores la jugada correcta y conocida es 7.Dd7? porque hay que limitar al rey adversario a únicamente dos casillas. Para ellos tres casillas es ceder mucho espacio al rey débil. ¿Pero a dónde se va a ir?] 7...Rc8 8.Ra3 Rb8 9.Rb4 Rc8 10.Rb5 Rb8 11.Rb6 Rc8 12.Dc7# Averbach concluye diciendo que "este método es más laborioso, pero excluye la posibilidad de unas tablas por rey ahogado". 1–0


LAS TÉCNICAS CORRECTAS: Dos caminos que llevan a Roma

Hoy sabemos que no todos los caminos llevan a Roma, y que algunos caminos no vale la pena transitarlos. Hay dos caminos que para nosotros son los correctos y son equivalentes en el número de jugadas. No pretendemos confundir al alumno con dos formas distintas de dar el mismo mate. Los entrenadores podrán enseñar uno de los dos, o ambos con una debida explicación de que a veces hay dos formas o más equivalentes de continuar. El estilo de juego puede ser el que defina la continuación que escojamos.



1. ACTIVAR EL REY Y CORTE DE DAMA

Partiendo de la misma posición número dos, Averbach nos ofrece una continuación principal, con la cual da mate en nueve movimientos. La idea básica de esta continuación es la inmediata activación del rey fuerte. Sólo después, se observa el juego del adversario y se busca la jugada de dama que corta con mayor eficiencia los posibles caminos de escape del rey débil.

"La dama no puede dar mate si no es ayudada; el mate sólo puede conseguirse mediante los esfuerzos unidos del rey y de la dama. Igualmente el rey no puede sufrir mate en el centro del tablero; hay que empujarlo hasta el borde. La manera más rápida de hacer esto es mediante la acción concertada del rey y de la dama". Averbach

(Es importante aprender que no se necesitan muchos movimientos para dar este mate. La eficiencia a la hora de aprender un método eficaz es importante, sobre todo porque esto nos permitirá comprender la importancia de cada movimiento para futuros finales más complejos. Usualmente, el bando fuerte no necesita más que cinco o seis movimientos del rey y tres o cuatro de la dama o viceversa. Entre más precisos los movimientos que hagamos necesitaremos menos movimientos para alcanzar la meta del jaque mate. Cada movimiento preciso saca el mayor provecho de la actividad de la dama y pone en acción la ayuda del rey. En total, estoy de acuerdo con Averbach que nueve o diez movimientos son más que suficientes con juego correcto. Murillo)




1.Rb2! "Primeramente ponemos en juego al rey" dice Averbach. (Esto nos permite esbozar la aplicación de un principio que tiene muchas manifestaciones: la necesidad de activar todas las piezas. Para lograr la activación armónica de las piezas muchas veces debemos empezar por las más lentas o peor ubicadas. Una manifestación de este principio en la apertura podemos encontrarla en que la mayoría de las veces es mejor sacar primero un caballo que un alfil, y en el medio juego en la recomendación de buscar la pieza propia peor ubicada para mejorar su situación antes de iniciar acciones concretas. 1...Rd5 No tiene la menor importancia que se le haya dado al rey negro la oportunidad de jugar en el centro, debido a la abismal diferencia de material. Murillo 2.Rc3 El rey, a pesar de ser una pieza lenta, con dos jugadas ya participa activamente en la lucha. 2...Re5 3.Dg6! "La dama entra en juego y limita severamente la esfera de acción del rey enemigo". Averbach. (Podemos notar un detalle importante: la dama corta el camino al rey enemigo para que no pueda alejarse del rey blanco. Murillo) 3...Rf4 [Averbach no indica alternativas. La continuación que él propone de defensa intenta alejar al rey negro del blanco. La jugada al centro no logra atrasar ni una jugada el mate con juego correcto: 3...Rd5 4.De8! Así se corta el paso al rey negro para que no vuelva sobre sus pasos. 4...Rd6! (Es menos precisa la defensa "ganando la oposición": 4...Rc5?! 5.Dd7 Rb6 6.Rc4 Ra6 7.Rc5 Ra5 8.Db5#) 5.Rd4 Rc7 6.Rc5 Rb7 7.Dd7 Rb8 8.Rc6 Ra8 9.Db7#] 4.Rd4 Rf3 5.Dg5 Rf2 6.Dg4 Re1 [6...Rf1 7.Re3 Re1 8.De2#] 7.Dg2 [7.Re3 Rf1 8.Dg6 (8.Dg3?? ) 8...Re1 9.Dg1#] 7...Rd1 8.Rd3 Rc1 9.Dc2# 1–0


2. CORTE DE DAMA Y ACTIVAR DEL REY

La característica de este procedimiento es utilizar como primera jugada una poderosa centralización de la dama que corte el tablero en cuatro segmentos. El rey negro quedará confinado a uno de esos segmentos y el rey blanco simplemente se dirigirá a ese sector. Este es el método que me gusta más y es equivalente en número de jugadas al ofrecido por Averbach.





1.De4! (La severa restricción a la cual se somete al adversario compensa la falta de desarrollo temporal del rey blanco. Si buscamos algún principio que pueda justificar su corrección nos daremos cuenta que también la restricción y la ganancia de espacio son muy útiles en situaciones de apertura y de medio juego. Sólo por poner un ejemplo, la famosa Apertura Española es correcta a pesar de que las blancas retrasan su desarrollo porque el dominio central limita en gran medida las opciones activas de las negras) Rd7 2.Rb2! Rd6 3.Rc3 Rd7 4.Rd4 Rc7 [4...Rd6 5.Dd5 Re7 (la variante gemela es 5...Rc7 6.Rc5 Rb8 7.Dd7 (7.Rb6 Rc8 8.Dd4 Rb8 9.Dd8#) 7...Ra8 8.Rb6 Rb8 9.Db7#) 6.Re5 Rf8 (esta defensa resiste una jugada más que 6...Re8 7.Rf6 Rf8 8.Df7#) 7.Dd7 (o bien 7.Rf6 Re8 8.Dd4 Rf8 9.Dd8#) 7...Rg8 8.Rf6 Rf8 9.Df7#] 5.Rc5 Rd7 6.De5 Rc8 7.Rc6 Rd8 8.De3 Rc8 9.De8# 1–0



APLICACIÓN

Volvamos al diagrama primero:




¿Cuál procedimiento aplicamos? En realidad aquí ya no es cuestión de escoger entre uno u otro sino de encontrar la mejor jugada posible con un pequeño cálculo concreto. Los conocimientos adquiridos nos iluminarán para encontrar la mejor jugada inicial muy pronto. Luego, nos daremos cuenta que existe una maniobra que tiene también cierta importancia y que me gusta llamar “el giro de los reyes”. Debido a la cercanía entre los reyes, no se ocupa más que seis jugadas para completar la misión.

Casi de inmediato nuestra mente desecha activar el rey. Se puede intuir que es mejor no permitir que el rey adversario se aleje del nuestro.



1.Dd5! [Equivalente es 1.De4! Rb3 (1...Rd2 2.Rb2 Rd1 3.Rc3 Rc1 4.Dc2#) 2.Rb1 Rc3 (2...Ra3 3.Rc2 Ra2 4.Da4#) 3.Ra2 (3.Rc1 Rb3 4.Dd4 Ra3 5.Rc2 Ra2 6.Db2#) 3...Rd2 4.Rb2 Rd1 5.Rc3 Rc1 6.Dc2#] 1...Rc2 [1...Rb4 2.Rb2 Ra4 3.Rc3 Ra3 4.Db3#] 2.Dd4 [2.Ra2 Rc3 3.Ra3 (3.Rb1 Rb4 4.Rc2 Ra4 5.Rc3 Ra3 6.Db3#) 3...Rc2 4.Dd4 Rc1 5.Rb3 Rb1 6.Db2#] 2...Rc1 [2...Rb3 3.Rb1 Ra3 4.Rc2 Ra2 5.Db2#] 3.Ra2 Este es el giro de los reyes. Rc2 4.Ra3 Rc1 5.Rb3 Rb1 6.Db2# 1–0


Podemos concluir que los dos procedimientos correctos en el fondo son el mismo. Lo único que varía es el orden en que se aplican las acciones y que la posición inicial de Averbach simplemente es un caso particular con el que pudimos explicarlos “por separado”. Desarrollo y espacio no son conceptos excluyentes y están relacionados entre sí. El factor tiempo (número de jugadas para alcanzar el objetivo) y el material han sido utilizados con eficacia y eficiencia. Una vez aprendidos los procedimientos correctos, el alumno estará en capacidad de encontrar las mejores continuaciones en diferentes distribuciones de las fuerzas en combate. Además, su conocimiento y las habilidades adquiridas le permitirán utilizar mejor a la dama y a detectar mejor el momento de activar el rey en otros finales más complejos. El alumno está desarrollando así una actitud correcta y la creatividad para abordar con un verdadero razonamiento ajedrecístico los problemas concretos que se le presentan en la práctica y en el estudio de otros temas importantes.

EJERCICIOS

Agregamos a continuación los ejercicios propuestos que prometimos para los entrenadores. Esperamos que sean útiles en su trabajo con sus alumnos y discípulos.

Los primeros doce son todos muy sencillos. Por el contrario, los siguientes doce presentan mayores dificultades. Se ha agregado material para uno o ambos bandos en muchos ejercicios para ilustrar más temas de mate con dama. Mucha atención con los últimos dos ejercicios, porque juegan las negras y ante cualquier jugada que hagan las blancas encontrarán una respuesta para dar mate. No espero que los entrenadores utilicen este material en el orden que lo ofrezco, sino que lo acomoden según sus preferencias y necesidades.

Recuerden hacer sus consultas sobre este y otros temas dirigiéndose al correo electrónico alexismurillotsijli@yahoo.com

Si desean archivos pdf, pgn o cbv de este material pueden visitar y suscribirse gratuitamente al grupo de discusión de ¡Ajedrez del Bueno!, donde se encuentran listos para descargar.

1. Mate en una jugada





1.De2#


2. Mate en una jugada




1.Da3#
(3) Mate en una jugada




1.Db8#



4. Mate en una jugada




1.De7#



5. Mate en una jugada




1.Dh8#


6. Mate en una jugada




1.Dd5#



7. Mate en una jugada




1.Df5#



8. Mate en una jugada




1.Df4#


9. Mate en una jugada




1.Dc2#



10. Mate en una jugada




1.Df5#


11. Mate en dos jugadas




1.Da1 Rg8 2.Dg7#


12. Mate en dos jugadas




1.Df4 Rh5 2.Dh4#



13. Mate en dos jugadas




1.Rd6 Rc8 [1...Re8 2.Dg8#] 2.Da8#


14. Mate en dos jugadas




1.Rf7 Rh6 [1...Rh8 2.Dh4#] 2.Dh4#


15. Mate en dos jugadas




1.Re6 Rf8 [1...Rd8 2.Dd7# (2.Db8#) ] 2.Df7#



16. Mate en dos jugadas



1.Dd1 Rf8 2.Dd8#


(17) Mate en dos jugadas



1.Dh8 Rf4 [1...Rh4 2.Af5#] 2.Dd4#


18. Mate en tres jugadas







1.Rc4 Ra2 2.Rc3 Ra1 3.Db2#


19. Mate en tres jugadas



1.Df1 Ab1 2.Dc1 c2 [2...Cb4 3.Dc3#] 3.Db2#


20. Mate en cuatro jugadas




1.Re2 h1C [1...Rh1 2.Df1#; 1...h1D 2.Df2#; 1...Rg2 2.Df3 Rg1 3.Df1#] 2.Rf3 Cg3 [2...Cf2 3.Dg3 Rh1 (3...Rf1 4.Df2#) 4.Dg2#] 3.Dg3 [3.Rg3 Rh1 4.Df1#] 3...Rf1 4.Df2#


21.Mate en siete jugadas




1.Rf6!! Rg8 [1...Dh5 2.Da8 Rh7 3.Db7 Rh6 4.Dg7#; 1...Df8 2.Rg6 Rg8 3.Da2 Rh8 (3...Df7 4.Df7 Rh8 5.Dh7#) 4.Dh2 Rg8 5.Dh7#; 1...Rh7 2.Dh1 Rg8 3.Dg2 Dg5 (3...Rf8 4.Da8 Dc8 5.Dc8#) 4.Dg5 Rf8 5.Dg7 Re8 6.De7#] 2.Da2 Rh8 3.Da8 Rh7 4.De4 Rh8 5.De8 Rh7 6.Dg6 Rh8 7.Dg7#



22. Juegan blancas y ganan




1.a4! f4 2.a5 f3 3.a6 f2 4.a7 f1D 5.a8D Df8 6.Da2 Rh8 7.Db2 Rg8 8.Db3 Rh8 9.Dc3 Rg8 10.Dc4 Rh8 11.Dd4 Rg8 12.Dd7! 1-0



23. Juegan negras y las blancas dan mate en una jugada




1...Re4 [1...Rc4 2.Dg8#; 1...fe4 2.Dg8#; 1...f4 2.Dd4# (2.Td4#) ; 1...d3 2.Cc3#] 2.Dh1#


24. Juegan Negras y las blancas dan mate en una jugada




1...Td5 [1...Te2 2.Cf3#; 1...Tb4 2.De7#; 1...Ae2 2.Cd1#] 2.Ch3#



BIBLIOGRAFÍA

AVERBACH, Yuri. Teoría de los Finales de Partida. Colección Escaques, Editorial Martínez Roca. Barcelona, 1987.

SOUTULLO, Miguel. El Ajedrez en la Escuela. Ediciones Novedades Educativas. Buenos Aires, 2000.

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