¡Una Verdadera Belleza! (Primera parte)



Aunque este artículo ya fue publicado en el grupo Ajedrezdestudio que dirige Carlos Granados y en el cual este servidor es un colaborador, me parece conveniente volver a publicarlo en este blog. En primer lugar, me parece que muchas personas todavía subestiman el conjunto del material que allí se publica. En general, se busca que el contenido sea no tanto de noticias, sino de materiales propios para estudio, de allí su nombre. En segundo lugar, creo que por el tiempo transcurrido desde su publicación prima, muchas personas no están enteradas de la existencia de este tipo de artículos en nuestro medio. Por supuesto, esta es una generalidad, pero me preocupa que eso sucede sobre todo en Cartago entre los más jóvenes. Para progresar en ajedrez son importantes los torneos, blitz en línea, preparación de aperturas, y muchos etcéteras. Pero el estudio pausado de artículos con temas de fondo, tomando el tiempo adecuado, con una actitud pausada, conducen a una mayor madurez y desarrolla la correcta actitud crítica.

Cierto que este no es un artículo dirigido a principiantes, pero si ya se superaron los primeros pasos su contenido puede ser de gran provecho para todos. Recordemos que muchas veces debemos proponernos como un reto devorar materiales de estudio que superen nuestra fuerza actual, igual que buscamos adversarios más fuertes para aprender de ellos.

Por cierto, los instructores de ajedrez bien pueden imprimir estos materiales y utilizarlos como apoyo a sus actividades de formación. Además, los padres de familia pueden ser un apoyo para que sus hijos, si son muy jóvenes, puedan ir avanzando con la lectura de este material, lo cual se puede hacer en varias sesiones.
Por último, invito a los ajedrecistas de Cartago a colaborar en estos medios, en Ajedrezdestudio o en los blogs que yo dirijo directamente, con noticias, consultas, comentarios o con sus propios artículos de fondo. Recuerden que nuestro motor es hacer y disfrutar de ¡Ajedrez del Bueno!
Alexis Murillo Tsijli


¡Una Verdadera Belleza!

Por Alexis Murillo Tsijli
Maestro Internacional de Ajedrez
29 de noviembre del 2005

Hace algunos días, después de realizar mis labores cotidianas, decidí darme un descanso. Tomé en mis manos el libro "Finali di Scacchi" de N.D. Grigoriev que me regaló hace ya doce años don Paolo Capelli (que en paz descanse). Simplemente quería pasar las páginas de esta clásica colección de finales, buscando pequeños divertimentos. Pero, como si el destino hubiese querido otra cosa, abrí el libro exactamente en la página 300, y he aquí que me encontraba frente a una magna obra de arte. Conforme avancé en la solución, iban tomando mi mente los recuerdos de otras obras, que por sí mismas son igualmente formidables. Sin embargo, este final artístico de Grigoriev parecía haberse alimentado de los anteriores. Cada uno de aquellos se desarrollaba con una idea bastante clara, mientras que este estudio utilizaba todas las ideas expresadas en una misma posición. No sé si realmente Grigoriev realizó conscientemente la tarea de sintetizar todas las ideas de varios autores, pero eso realmente no es de importancia para mí en este momento. Lo único que quiero es compartir con mis estimados lectores el placer que me provocan estas obras. Si de paso quien con atención lee este artículo saca provecho para mejorar su técnica y el cálculo concreto de variantes, entonces todavía mejor para todos. Deseo de antemano recomendar al lector que imprima este material, ya que todo lo que publicamos en esta página "Ajedrez de Estudio" es para coleccionar y leer con atención. No pretendemos que nuestros trabajos sean perfectos y estamos abiertos a la crítica. Ante todo, realizamos nuestro mejor esfuerzo para que los entrenadores, los ajedrecistas competitivos y los buenos aficionados cuenten con materiales de estudio cuya lectura atenta sea de verdadero provecho. Así pues, luego de imprimir este artículo, lo correcto es sacar un buen rato para dedicarlo a la lectura pausada, apagar el equipo de sonido (aunque puede poner música adecuada, como de Mozart), preparar un cafecito o un buen refresco, unas galletitas o un emparedado. Coloque un tablero y un juego de piezas sobre la mesa. ¡Disfrute la velada!
Si desea utilizar este material con fines puramente de entrenamiento, en las siguientes líneas encontrará algunas consideraciones al respecto. Claro que usted puede intentar dar solución a los estudios que forman este artículo y eso es altamente recomendable. Sin embargo, esto no es necesario. Si usted lo que quiere es gozar de la vida, divertirse sanamente, degustar de las obras maestras, descansar de la oficina, escapar de la realidad o nos lee por pura curiosidad, repetimos simplemente ¡Disfrute la velada! Usted puede realizar la lectura corrida del artículo y ver las soluciones directamente. Aún así, le recomendamos que se tome un par de minutos para ver la posición en cada estudio, sólo para ubicarse. Puedo asegurar que también así son de gran provecho los finales artísticos (con la ventaja de que podemos ver mayor número en menos tiempo).
Como diría nuestro conocido comentarista de televisión y candidato presidencial J.J. Vargas Fallas: "¡No se complique, viva feliz!"

A MODO DE INTRODUCCIÓN
Algunos conceptos básicos de finales de peones
Dicen algunas personas que los finales de peones son siempre suceptibles de un cálculo concreto de variantes. Esto en términos estrictos es verdad. Debido al limitado poder de estas minúsculas piezas y a su vulnerabilidad frente a los voraces reyes, la única condición necesaria para que podamos calcular todas las variantes posibles y establecer la verdad de la posición es contar con suficiente tiempo. Esto quiere decir que no hace falta conocer la teoría de la oposición, ni de casillas críticas, ni la regla del cuadrado y mucho menos la tan elaborada teoría de las casillas conjugadas. Basta que un jugador (o solucionista) dedique unos minutos o bien una o dos horas para encontrar con calma todas las variantes posibles y luego ordenarlas apropiadamente para establecer el resultado. Sin embargo, el ajedrez es un juego tan complicado que a los seres humanos nos ayuda mucho tener ciertos conocimientos que nos ayuden como una guía para simplificar la labor. Lo que usted y yo podemos descubrir después de una hora de arduo trabajo en el cálculo de variantes, otro jugador lo puede descubrir en cuestión de minutos con sólo utilizar alguna de las herramientas que nos brinda la teoría de finales. Ahora bien, aunque es cierto que la teoría nos ayuda a simplificar el trabajo, el correcto cálculo concreto sigue siendo imprescindible. De hecho, una de las mejores recomendaciones que podemos hacer a todos aquellos jugadores que desean perfeccionarse en el arte del análisis es iniciar con ejercicios contra reloj de finales de peones. La razón es muy sencilla: en lugar de complicadas posiciones de medio juego, muchas veces francamente confusas, los finales de peones nos ofrecen la oportunidad de ser exhaustivos y comparar luego los resultados de nuestros análisis con los ofrecidos en las publicaciones. Pero alto. ¡Advertencia! ¡Estas afirmaciones tienen límites! El primer límite que debe ser considerado tiene que ver con la misma naturaleza de los finales de peones: el objetivo primordial es promover un peón, la mayoría de las veces, o casi siempre, a dama. Raramente es necesario recurrir a promociones menores (llamadas también subpromociones). Por regla general el final de peones se convierte en un final de dama o de damas. Si bien es cierto que esta transformación del final normalmente conduce a una situación bastante clara (de tablas o de victoria evidente), es necesario continuar la labor de cálculo con profundidad. Y aunque siga siendo minoría, en un número considerable de ocasiones esta transformación conduce a un final muy complejo, tan confuso como un medio juego. El otro límite tiene que ver con nuestra propia capacidad como humanos. Ni siquiera los mejores tratados de finales de peones están libres de "pecados". La magna obra de Maizelis, por ejemplo, tiene decenas de imperfecciones, incluyendo graves errores. En este caso, solo puedo decir que la actitud crítica nuestra es la única cura. Luego de estas meditaciones, pasemos a ver algunas situaciones importantes de los finales de peones que nos ayudarán a comprender el estudio de Grigoriev que es objeto principal de este artículo. Aunque algunas de estas situaciones pueden parecer obvias si el lector tiene, por decir no más, unos 2200 de Elo Nacional, ruego un poquito de paciencia y simplemente tómense como un repaso. Advierto que todo lo que incluyo en este artículo simplemente facilitará la comprensión del final artístico con el que culminará nuestra travesía.

EL CUADRADO




Todos podemos calcular con perfección, jugada por jugada si las negras pueden o no alcanzar al peón g. Lo único que hay que hacer es ir acercando al rey negro y a cada paso que dé el peón, seguirá otro paso del rey negro. Así sucesivamente. Pero simplifica mucho la labor el conocimiento de la regla del cuadrado. Para formar un cuadrado debemos definir cuatro puntos, que serán las esquinas. El cuadrado de un peón pasado se define entonces: 1. con la casilla donde está ubicado (si está en su casilla inicial entonces mentalmente hay que adelantarlo un paso y desde allí se construye el cuadrado). En el diagrama esta casilla es g4;2. la casilla donde promoverá. En el diagrama esta casilla es g8;3. desde donde está el peón se traza una diagonal hasta la octava línea (como si se tratara de un alfil). En el diagrama se llega así a la casilla c8;4. por último, desde la casilla del punto 3 se traza una línea vertical (como si fuera una torre) hasta la casilla que empata con el peón. En el diagrama se llega a la casilla c4.
Si le toca jugar a las negras, estas juegan su rey a la casilla c4 y entran así al cuadrado. Esta es señal suficiente para llegar a la conclusión de que el peón sucumbirá. La regla del cuadrado llega a dominarse de manera tan automática que a veces nos engaña, por no tomar en cuenta otros detalles de la posición. Sin embargo es innegable que posee un alto valor práctico.


PEONES LIGADOS Y PEONES SEPARADOS
La fuerza de los peones ligados es innegable, pero me atrevo a decir que cuando hay muchos peones pasados en el tablero casi siempre son más importantes los separados. Una de las muchas razones que podemos mencionar es que cada peón tiene su propio cuadrado, y si los peones están separados, entonces los cuadrados respectivos ponen en un dilema al rey que lucha contra ellos. La fuerza propia de dos peones ligados es insuficiente para asegurar una promoción. Incluso, puede ser que tres peones ligados queden indefensos contra un rey. Pero una vez que los peones ligados reciben la ayuda de su rey, ellos podrían hasta ser suficientes para dar jaque mate sin necesidad de transformarlos en dama. Veamos entonces el diagrama número 2.



Aunque los peones están siendo amenazados por el rey de las negras, ellos se pueden cuidar solitos mientras llega la ayuda del rey blanco.Lo primero que deben hacer las blancas es adelantar un peón, por ejemplo a f6, con lo cual el peón que queda atrás está fuera del cuadrado del peón más avanzado. El rey negro no puede comerse el peón e5, porque el f saldría en carrera y se convertiría en dama. Las negras deberán mover su rey a la casilla e6. Los peones quedan así inmovilizados temporalmente. Para ponerlos en marcha las blancas deben movilizar a su rey y colocarlo, por poner un ejemplo, en d6. Tienen tiempo suficiente para realizar la maniobra porque los peones se defienden solitos y no hay nada que distraiga al rey blanco en otra parte del tablero.

El diagrama 3 es más complejo.


Le toca el turno a las blancas, y aunque parezca imposible, obtienen la victoria con un juego preciso. Los peones blancos no deben moverse todavía, porque el rey negro se los comería rápidamente. Pero el rey negro tampoco podría moverse si fuera su turno, porque si se desplaza a la casilla f7 avanzaría el peón h, y si se desplaza a la casilla h7 avanzaría el peón f. Nótese que en cualquiera de los dos casos el rey negro se ve imposibilitado de mover a las casillas g7 y g8. Por tanto, las blancas están deseosas de forzar el movimiento del rey negro. Pero como las negras tienen tres peones no parece sencillo lograrlo. Sin embargo, las blancas lograrán comerse en pocas jugadas a los peones negros. ¿Cómo? Muy sencillo: preparándose para recibirlos cuando avancen. "Un paso atrás y dos adelante".
Primero se juega 1.Rb1!! y luego el rey blanco se colocará exactamente en frente del peón que las negras elijan avanzar. Por ejemplo: 1...,a3; 2.Ra2, c3; 3.Rb3 c2; 4.Rxc2, a2; 5.Rb2, b3; 6.Ra1, b2; 7.Rxb2, a1D; 8.Rxa1 y se acabaron los peones.Después de la jugada 1.Rb1!! las negras quedaron en la desagradable situación de que cualquier jugada que realicen las conduce directamente a la derrota. No perderían si pudieran mantener la posición, pero realizar un movimiento cuando se tiene el turno es un deber. A esta situación la denominaremos, gracias al idioma alemán, "zugzwang". El zugzwang es un instrumento muy importante en general en todos los finales, especialmente en los de peones.


Veamos ahora el diagrama número 4:



Las blancas tienen un peón de menos, pero dan gracias a Dios por ello. Comparando la posición con el diagrama número 3 encontramos que los peones negros a3 y c4 forman ya una barrera al rey blanco, pues le quitan el acceso a las casillas b2 y b3. Pero el peón de atrás, el c4, no se encuentra en c3, ni el a3 se encuentra en a2. De la misma manera, los peones blancos f5 y h6 forman una barrera al rey negro, puesto que le quitan el acceso a las casillas g6 y g7. Las blancas tienen el turno. No deben jugar todavía su peón a la casilla h7 porque el rey negro entraría en su cuadrado colocando al rey en g7. Pero pueden jugar la jugada de espera 1.Rc2! y dejan a las negras en zugzwang.Ahora, las negras pierden en todas las variantes. Si juegan 1..., c3; entonces 2.Rxc3 y el rey blanco permanece dentro del cuadrado del peón a3.Si las negras juegan 1...a2; entonces 2.Rb2, c3; 3.Rxa2 y las blancas permanecen dentro del cuadrado del peón c3. Resulta ser que podemos acusar al peón en f7 de ser un traidor a la causa de las negras. Le quita a su propio rey la posibilidad de ubicarse en la casilla f7, y como ese monarca se ve obligado a mover tarde o temprano, cualquiera de sus jugadas legales le sacará del cuadrado del peón h6 de las blancas.
Los elementos hasta aquí expuestos son simplezas. Ahora sí paso a exponer los recuerdos que me trajo el final artístico de Grigoriev.


Recuerdo Número 1


Reti,R - [=0000.11h8a6] ½-½
El rey blanco está muy lejos del cuadrado del peón negro h5. Además, el rey negro está dentro del cuadrado del peón c6. Parece que las negras se pueden comer el peón blanco y promover su propio peón sin ningún problema. Pero las blancas realizan una maniobra de doble propósito que las salva: juegan 1.Rg7!! con lo cual acercan al rey a los dos sectores de la lucha. Si las negras insisten en adelantar su peón, entonces el rey blanco llegará a tiempo para defender a su peón para promoverlo. Si las negras se comen al peón c6 con su rey, darán tiempo suficiente al rey blanco para entrar en el cuadrado del peón h. Este juego de doble propósito es una exquisita aplicación del "principio de las dos debilidades", que mucha gente piensa equivocadamente que se trata de un instrumento de técnica que se utiliza únicamente para imponer una posición dominante. En este caso, se trató más bien de salvar una posición que al parecer estaba perdida.


Recuerdo Número 2




Kasparjan,G - [=0000.42e8a8] ½-½
Las blancas no cuentan con ningún peón pasado. El avance de los peones blancos es demasiado lento como para que pueda ser una amenaza contra las negras. Además, el rey blanco no puede alcanzar al peón h6 por encontrarse fuera del cuadrado. Sin embargo, las blancas pueden recurrir a otro recurso para salvarse. Si logran quedar sin movimientos legales antes de recibir mate, lograrían tablas por ahogo. ¡Y eso alcanzan exactamente! La primera jugada es una aplicación de la maniobra de Reti. De nuevo, una jugada de doble propósito.
Recuerdo Número 3
Voy a abandonar por un momento los finales de peones, para abordar brevemente la dificultad que se presenta cuando una promoción de un peón a poderosa dama no sirve. Como esto sucede raramente, muchas veces a la hora de calcular variantes se nos olvida que existen tres posibilidades más: podemos escoger la promoción a torre, a alfil o a caballo. Ciertamente parece inaudito que una subpromoción pueda ser superior en calidad a la promoción mayor. Y todavía más desconcertante que tal situación pueda presentarse como único recurso para ganar desde un final de peones. Aunque aquí únicamente expondré dos posiciones de finales artísticos, debo mencionar que la subpromoción ya ha demostrado ser una poderosa arma en partidas de torneo.




Liburkin,M - [+0103.88a2h1] 1-0
Este final artístico es de extraordinaria belleza. Lástima que sea incorrecto. Existen varias maneras de ganar en menor número de jugadas que la línea ofrecida por el autor. De hecho, la promoción inmediata a dama da mate en pocas jugadas. Sin embargo, pido al lector que disfrute de la idea de Liburkin, quien a pesar de haber fallado en la corrección de este final artístico no deja de ser uno de los mejores compositores de todos los tiempos.
Pero, a manera de compensación por la incorrección de este recuerdo (pero no de mi memoria), he decidido incluir otra composición que sí sea correcta con el mismo tema de subpromoción. En este caso, volvemos a una posición inicial de final de peones. Se trata de un juego cruzado. Las negras realizarán una subpromoción y luego una promoción mayor para evitar momentáneamente el ahogo de las blancas. Por segunda vez una subpromoción por ser el único esfuerzo posible de ganar. Las blancas realizarán la subpromoción por tratarse de la única defensa. Y las tablas se logran por el mismo ahogo que vimos en Kasparián.




Kralin,N - [=0000.76h5b6] ½-½


Recuerdo Número 4




Troitzky,A - [+0000.56g1h4] 1-0
El tema de esta pequeña joya es evitar que las negras ingresen al cuadrado del peón a. Como existe una amenaza extra de las negras, se requiere mucha exactitud para lograrlo. Antes de avanzar el peón a, las blancas deben tomar en cuenta la amenaza de mate, y las dos rutas del rey de las negras para ingresar al cuadrado del peón lejano blanco.


LA MAGNA OBRA DE GRIGORIEV
Grigoriev es el insuperable maestro de los finales de peones. Aunque no fue el único campo en el que incursionó, se nota claramente que esta era su gran especialidad. Cierto es que, sobre todo con el uso de los actuales programas informáticos, se han detectado errores en algunas de sus creaciones. Sin embargo, es posible que si debemos declarar a alguien como el mejor y más profundo conocedor de finales de peones de todos los tiempos (algo así como un campeón mundial especializado y atemporal), ese debe ser Grigoriev. La obra que me encontré de él, y que es el verdadero motivo de este artículo (todo lo anterior puede ser tomado como una divagación o como una pobre introducción a ella), es la siguiente (¡sujetense bien a sus asientos!):





Grigoriev,N - [+0000.67d1a5] 1-0
Lo más impresionante de este estudio es la variedad de recursos a disposición de las negras. Si bien es cierto que una persona acostumbrada a resolver finales artísticos detecta casi de inmediato esos recursos, no es tan sencillo para un jugador exclusivamente de torneo. Invito al lector a que intente de verdad profundizar en todas las variantes adecuadamente. Incluso si llegara a calcular la variante ganadora de las blancas en el primer intento. Y si no está intentando encontrar la solución porque no más está leyendo el artículo, no deje de verificar sobre el tablero esas variantes. En gran medida el valor de este estudio radica en las situaciones contra las que deben lidiar las blancas.
Como pronto nos volveremos a encontrar en esta sección de Finales Artísticos (la poesía de métrica y rima libres del ajedrez), sólo me queda decir ¡hasta luego!

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